¡Finca Mona ofrece a sus huéspedes relajación y naturaleza pura!
Dentro de la finca, los visitantes pueden hacer un pequeño viaje en el tiempo. La finca, que data del siglo XI, guarda muchos recuerdos y secretos de épocas anteriores.
Relajándose en las tumbonas junto a la piscina, tomando una bebida refrescante en la terraza de la azotea o incluso paseando por los extensos jardines, los huéspedes pueden relajarse por completo y disfrutar de su tiempo en Mallorca.